¿Quiénes somos?

Somos una empresa española de distribución de productos ecológicos, biológicos y orgánicos que queremos acercar al gran público una manera sana de alimentarse, nutrirse, suplementarse, vestir, organizar su hogar, y de relacionarse con su entorno. Todo ello desde el respeto a la naturaleza y al medio ambiente..

Datos de contacto

VIDA CONSCIENTE, S.L 

C/ Juan Ramón Jiménez, 8

28036 MADRID

Atención al Cliente:

Tel.: 91 5296925
de Lunes a Viernes de 10:00 a 18:00

Correo de atención al cliente: info@ecovitae.es

Misión de la compañía

Nuestro objetivo es promover y desarrollar el consumo ecológico por Internet, convirtiendo el producto ecológico en un producto de consumo generalizado que repercuta en la mejora del medio ambiente, la salud y el bienestar de las personas.

Valores de la compañía

Ecología, respeto por la naturaleza, los animales y las personas, productos naturales, comercio justo, sostenibilidad, son los valores con los que guiamos nuestro camino cada día y sobre los que se sustenta la filosofía de la empresa.

¿Qué son los productos ecológicos?

Los productos ecológicos son aquellos que se han obtenido respetando una forma de producción ecológica, buscando la integración del proceso en el entorno; respetando el medio ambiente y el equilibrio natural, prohibiéndose el uso de productos químicos de síntesis (fertilizantes y pesticidas artificiales) y organismos genéticamente modificados.

Garantías de los productos ecológicos

La producción ecológica está regulada por una estricta normativa de la Unión Europea. El resultado implica que los alimentos ecológicos están sometidos a controles adicionales de producción vegetal, así como de inspección, seguimiento periódico y etiquetado oficial que certifican y garantizan su autenticidad.

Beneficios de los productos ecológicos

1. Son saludables

Los productos ecológicos son más saludables ya que están libres de residuos tóxicos persistentes procedentes de pesticidas, antibióticos, fertilizantes sintéticos, aditivos y conservantes, muchos de ellos utilizados en la agricultura convencional para eliminar insectos o plagas y combatir enfermedades, y que a medio o largo plazo pueden dañar nuestro organismo.

2. Mayor seguridad alimentaria

Los alimentos ecológicos no contienen aditivos de síntesis que pueden provocar problemas en la salud tales como insuficiencias cardíacas, osteoporosis, migrañas y hiperactividad.

Cabe destacar que los productos biológicos, cultivados sin el uso de agroquímicos, respetando los ritmos naturales y sin aditivos, son equilibrados y muy ricos en nutrientes.

Centenares de pesticidas químicos son utilizados habitualmente en la agricultura convencional lo que provoca que restos de residuos de pesticidas aparezcan en los alimentos procedentes de esta agricultura que ingerimos diariamente.

Diferentes estudios toxicológicos realizados demuestran la relación existente entre los pesticidas y ciertas patologías como el cáncer, las alergias y el asma.

En la agricultura ecológica no se autorizan los organismos genéticamente modificados (OGM).

El cultivo de OGM puede tener consecuencias negativas para el medio ambiente y faltan investigaciones sobre las consecuencias a largo plazo del cultivo transgénico; actualmente no existen resultados científicos que demuestren que el cultivo de OGM y los alimentos transgénicos sean inofensivos para el medio ambiente y la salud humana, y se desconoce si la ingesta de plantas modificadas genéticamente supone un peligro directo para la salud, aunque hay indicios que muestran una influencia en el metabolismo.

3. Sostenibles con el medio ambiente

Respetar el medio ambiente es una de las máximas de los productos ecológicos; cuando consumimos alimentos de cultivo ecológico colaboramos en la conservación del medio ambiente y evitamos la contaminación de la tierra, el agua y el aire.

La agricultura ecológica es la más respetuosa con la fauna, la que genera una contaminación más baja de aerosoles, produce menos dióxido de carbono, previene el efecto invernadero, no genera residuos contaminantes y ayuda al ahorro energético y de los gobiernos, ya que en el cultivo y en la elaboración de los productos se aprovecha el máximo de recursos renovables.

La agricultura ecológica; fertiliza la tierra y frena la desertificación; favorece la retención del agua y no contamina los acuíferos; fomenta la biodiversidad; mantiene los hábitats de los animales silvestres, permitiendo y favoreciendo la vida de numerosas especies; respeta los ciclos naturales de los cultivos, evitando la degradación y contaminación de los ecosistemas; favorece la biodiversidad y el equilibrio ecológico a través de diferentes prácticas: rotaciones, asociaciones, abonos verdes, setos, ganadería extensiva, etc.; potencia la fertilidad natural de los suelos y la capacidad productiva del sistema agrario; recicla los nutrientes incorporándolos de nuevo al suelo como compost o abonos orgánicos, y utiliza de forma óptima los recursos naturales.

4. Máximos niveles de calidad

Los alimentos ecológicos provienen de la agricultura ecológica, que utiliza un sistema de producción de la máxima fiabilidad pues está sujeto a una trazabilidad desde el campo hasta la mesa mediante el Reglamento Europeo 2092/91.

Todos los agentes que intervienen en la cadena agroalimentaria están sujetos al control e inspección de las materias primas utilizadas, el proceso de elaboración, el envasado, el etiquetado, etc. mediante las empresas de control y certificación acreditadas.

5. Son más sabrosos

Los productos ecológicos, al ser elaborados de forma más artesanal y cuidadosa, recuperan los gustos originales y tienen mejor sabor.

Debido a que las plantas sólo son regeneradas y fertilizadas orgánicamente, éstas crecen más sanas y se desarrollan de mejor forma, conservando el auténtico aroma, color y sabor.

Por ello, muchos consumidores prefieren alimentos ecológicos, ya que conservan el verdadero gusto de cada ingrediente y les permite recuperar el sabor tradicional de los alimentos.

6. Contribuyen al desarrollo de las zonas rurales

7. Aseguran un futuro mejor a las siguientes generaciones